Si una entidad pública o una autoridad del Estado te causa un daño, existe una vía legal para exigir su reparación. Estos casos se tramitan ante la jurisdicción contencioso-administrativa, encargada de resolver conflictos entre ciudadanos y el Estado. Con más de 20 años de experiencia litigando contra entidades públicas, convierto tu situación en un caso sólido: reúno la prueba correcta, demuestro el daño y lo conectado con la entidad responsable, para buscar la reparación que corresponde por ley.
¿Qué se necesita para exigir?
En términos simples, dos cosas:
• Prueba del daño: que el perjuicio sea real y demostrable (material, moral o físico).
• Prueba de la responsabilidad: identificar la entidad y demostrar la relación entre su actuación u omisión y el daño.
La diferencia la hace la estrategia probatoria y jurídica: cómo se construye el caso y con qué pruebas se sustenta. Plazos que debes tener presentes
El tiempo importa:
• En muchos casos de daños y perjuicios, el plazo para exigir suele ser de 2 años desde el hecho o desde que se conoce el daño.
• Si el perjuicio proviene de un acto administrativo, hay 4 meses para exigirlo.
• Cuando se trata de actos administrativos relacionados con pensiones, reajustes o demás prestaciones periódicas, pueden exigirse en cualquier tiempo.
Servicio militar obligatorio: cuando la prueba lo dice todo.
En casos derivados del servicio militar, muchas afectaciones se evidencian con el tiempo. Aquí lo determinante es la evidencia médica del periodo de servicio (urgencias, historia clínica, incapacidades, psiquiatría, valoraciones), porque permite conectar el daño posterior con lo ocurrido durante el servicio y sustentar la reclamación.
